Las redacciones de grandes grupos de medios están incorporando la inteligencia artificial de forma progresiva como una herramienta de apoyo al trabajo periodístico, con aplicaciones concretas orientadas a aliviar tareas repetitivas, ampliar la distribución de los contenidos y mejorar la eficiencia editorial, sin delegar en la tecnología la autoría ni el criterio informativo, según se desprende de tres experiencias recientes compartidas por responsables de News UK, FT Specialist Europe y Bauer Media Group.
Las redacciones de grandes grupos de medios están incorporando la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo al trabajo periodístico, con usos centrados en ganar eficiencia, ampliar la distribución de los contenidos y reducir la carga de tareas mecánicas, sin delegar en la tecnología la autoría ni el criterio editorial. Tres ejemplos recientes muestran cómo la IA se está integrando en procesos reales de producción y gestión periodística en grandes organizaciones mediáticas.
Estos tres casos se desprenden del debate celebrado en el Definitive AI Forum, organizado en Londres a finales de 2025, y recogido posteriormente en The Publisher Podcast, en el que participaron Tom Jackson, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de News UK; Carola York, directora general de FT Specialist Europe, y Stuart Forrest, director global de audiencias de Bauer Media Group.
El primer ejemplo corresponde a News UK, donde la inteligencia artificial se utiliza para facilitar la adaptación del trabajo periodístico a múltiples formatos y canales, especialmente en vídeo, audio y redes sociales. La compañía emplea herramientas de IA para elaborar borradores de guiones, fragmentar piezas audiovisuales extensas y redistribuir contenidos ya publicados en plataformas como Instagram. Este uso permite reforzar la presencia pública de los periodistas como autores y comunicadores, sin exigirles asumir manualmente todas las tareas técnicas asociadas a la producción multimedia.
Además de la redistribución de contenidos, News UK aplica la inteligencia artificial en fases previas del trabajo periodístico relacionadas con la gestión de documentación. Herramientas de análisis permiten a los periodistas trabajar con grandes volúmenes de material, como documentos legales o entrevistas completas, y localizar citas o información concreta con mayor rapidez, reduciendo el tiempo dedicado a tareas de búsqueda y revisión y concentrándolo en la escritura y el análisis.
El segundo ejemplo procede de FT Specialist Europe, donde la adopción de la inteligencia artificial ha seguido un enfoque impulsado desde las propias redacciones. Los equipos editoriales han desarrollado una biblioteca interna de usos prácticos de IA que recopila indicaciones para tareas como la optimización de titulares, la verificación del cumplimiento de encargos por parte de colaboradores o la transcripción automática de entrevistas. Este enfoque ha facilitado la adopción de la tecnología al estar directamente vinculada a problemas cotidianos del trabajo editorial.
En este grupo, el uso de herramientas de transcripción automática ha tenido un impacto directo en la organización del trabajo de los redactores. Al reducir el tiempo dedicado a escuchar y transcribir entrevistas, los equipos pueden centrarse antes en la redacción de los textos, lo que ha contribuido a aliviar situaciones de sobrecarga y a mejorar la gestión del tiempo en la producción de contenidos.
El tercer caso corresponde a Bauer Media Group, donde la inteligencia artificial se emplea tanto antes como después de la publicación. En la fase previa, los periodistas y editores cuentan con sistemas que integran datos de demanda de la audiencia para apoyar la planificación editorial. Una vez publicados los contenidos, la IA se utiliza para analizar información de rendimiento, posicionamiento y consumo, con el objetivo de orientar a los editores sobre qué piezas conviene actualizar y en cuáles no resulta eficiente invertir más recursos.
Este enfoque ha permitido extender procesos avanzados a marcas de menor tamaño dentro del grupo, que no disponen de recursos suficientes para contar con equipos especializados propios. Según los responsables del grupo, la aplicación transversal de estas herramientas permite generar oportunidades de crecimiento acumulado en cabeceras de nicho, sin alterar el control editorial ni los estándares periodísticos.
Los tres participantes coincidieron en que la integración de la inteligencia artificial se está realizando de forma gradual y bajo supervisión humana constante. En todos los casos, la tecnología se concibe como un apoyo técnico destinado a liberar tiempo y mejorar la gestión del trabajo periodístico, manteniendo la responsabilidad informativa y las decisiones finales en manos de los periodistas y editores.
Fuente: Laboratorio de Periodismo



