El futuro del periodismo local no se decide solo en las redacciones, sino en la capacidad de los medios para demostrar su utilidad cotidiana, construir relaciones directas con sus comunidades y sostener modelos económicos menos dependientes de un único ingreso. Un informe elaborado por FT Strategies junto a la Knight Foundation identifica los factores que explican por qué algunos medios locales logran estabilidad y crecimiento mientras otros desaparecen, y dibuja un mapa detallado de los modelos que están funcionando en un ecosistema marcado por la caída del empleo periodístico, la fragmentación de audiencias y la presión de las plataformas tecnológicas.
El periodismo local atraviesa una crisis estructural que amenaza su papel como infraestructura cívica básica en numerosas comunidades, pero también se encuentra en una fase de transformación en la que empiezan a consolidarse modelos sostenibles basados en la utilidad social, la relación directa con las audiencias y una gestión más disciplinada de los recursos.
Así lo recoge The Local News Playbook: Creating value for a sustainable future, un informe elaborado por FT Strategies en colaboración con la Knight Foundation, que analiza qué tienen en común las organizaciones locales que han logrado estabilidad económica y relevancia editorial en un entorno marcado por la fragmentación de audiencias, la presión tecnológica y la caída del empleo periodístico.
El estudio parte de un diagnóstico contundente: desde 2002, el número de periodistas por cada 100.000 habitantes en Estados Unidos se ha reducido en más de un 75 %, mientras se expanden los llamados “desiertos informativos”, territorios que han perdido su última fuente de información local. Esta erosión, señala el informe, tiene consecuencias directas sobre la rendición de cuentas, la participación cívica y la cohesión social. Frente a ese escenario, el documento identifica una generación de medios locales, tanto con ánimo de lucro como sin él, que están demostrando que la sostenibilidad es posible si se activan correctamente determinados factores.
El análisis se estructura en torno a un mapa del ecosistema informativo local, en el que los medios no operan de forma aislada, sino en relación constante con comunidades, anunciantes, fundaciones, instituciones educativas, proveedores tecnológicos, plataformas digitales y administraciones públicas. En ese sistema circulan cinco “monedas” fundamentales: contenidos y servicios, capital, tiempo (entendido como atención y participación), capacidades organizativas y capacidades tecnológicas. El equilibrio entre esos flujos determina la salud del conjunto.
En el centro de ese modelo se sitúa lo que el informe denomina el “ciclo de valor del periodismo local”: cuando una comunidad percibe que la información es relevante y útil, confía e invierte tiempo en ella; ese tiempo se transforma en ingresos (suscripciones, publicidad); esos recursos permiten reforzar las redacciones y mejorar productos y servicios; y ese nuevo valor vuelve a atraer la atención de la comunidad. Cuando ese ciclo se rompe, advierte el estudio, todo el sistema se resiente.
A partir de su investigación, basada en entrevistas con directivos, académicos y editores, así como en una encuesta a organizaciones locales de nueve países, FT Strategies identifica cinco grandes impulsores de valor comunes a los medios locales sostenibles.
El primero es la conexión profunda con la comunidad. Las redacciones que reflejan la diversidad social, lingüística y cultural de su entorno, que escuchan de forma sistemática a sus audiencias y que priorizan el periodismo de servicio y de rendición de cuentas, generan mayores niveles de confianza y relevancia. El informe subraya que los medios locales que han crecido en los últimos años duplican la probabilidad de priorizar el impacto social frente a aquellos en declive. Ejemplos como The City en Nueva York o Village Media en Canadá muestran cómo la presencia cívica, la escucha activa y la utilidad práctica se traducen en audiencias fieles y resultados económicos positivos.
El segundo impulsor es la relación directa y bidireccional con el público. En un entorno dominado por plataformas y algoritmos, los medios más resilientes apuestan por canales propios como boletines, aplicaciones, grupos de mensajería o eventos presenciales. El 71 % de las organizaciones con crecimiento de ingresos considera las newsletters su principal herramienta de retención. Este enfoque permite reducir la dependencia de intermediarios, transformar la atención en lealtad y mejorar la conversión a modelos de pago.
El equilibrio de ingresos constituye el tercer factor clave. El informe concluye que las organizaciones más estables cuentan con entre tres y cuatro fuentes de ingresos significativas, combinando aportaciones de la audiencia, publicidad local, eventos, servicios profesionales y financiación filantrópica. Esta última resulta especialmente eficaz cuando se utiliza como capital catalizador para desarrollar productos y capacidades, y no como subsidio permanente. Los datos recopilados muestran que los medios con una mayor diversidad de ingresos presentan márgenes más altos y mayor resistencia a las crisis del mercado.
El cuarto impulsor es la alineación entre misión editorial, estrategia empresarial y operaciones. Las organizaciones analizadas comparten una planificación a medio y largo plazo, liderazgo con alfabetización comercial y estructuras operativas ajustadas. El informe destaca que el 67 % de los medios en crecimiento ha incrementado sus costes de forma intencionada para invertir en nuevas capacidades, tecnología o productos, frente a estrategias de recorte que suelen agravar la fragilidad.
La innovación inteligente y responsable completa el modelo. El uso de datos y herramientas de automatización permite mejorar la personalización, la eficiencia y la toma de decisiones, siempre que exista gobernanza y supervisión humana. Según el estudio, el 66 % de los medios ejemplares utiliza datos de forma habitual para decisiones de producto, y el 53 % para decisiones editoriales. Casos como Jersey Bee o Pamplonews muestran cómo la automatización puede liberar tiempo de los periodistas para tareas de mayor valor informativo sin erosionar la confianza.
Más allá de estos impulsores, el informe identifica ocho arquetipos de modelos de negocio que están funcionando en distintos contextos, desde redes de medios locales con operaciones centralizadas hasta proyectos hiperlocales en desiertos informativos, pasando por medios digitales generalistas, cooperativas de periodistas o redes de medios públicos con fuerte anclaje comunitario. La conclusión es que no existe una única fórmula, pero sí patrones comunes que pueden adaptarse a realidades muy diversas.
El documento también plantea implicaciones claras para fundaciones, administraciones y organizaciones de apoyo al periodismo. Entre ellas, tratar la información local como un bien público, ofrecer financiación plurianual orientada a crear capacidades, invertir en infraestructuras compartidas y establecer marcos que garanticen una compensación justa por el uso de contenidos periodísticos por parte de plataformas y sistemas de inteligencia artificial.
The Local News Playbook dibuja un escenario en el que la supervivencia del periodismo local no depende de recuperar modelos del pasado, sino de reforzar su valor cívico, su utilidad cotidiana y su relación directa con las comunidades a las que sirve, integrando de forma coherente misión, negocio y tecnología en un entorno cada vez más competitivo, y reforzando la confianza de los ciudadanos en el medio.
Fuente: Laboratorio de Periodismo



