El periodismo estructurado, basado en metadatos sólidos, atribución precisa y definición clara de entidades informativas, se perfila como la principal ventaja competitiva de los medios frente al avance de la inteligencia artificial, según las conclusiones del consejero delegado de WAN-IFRA tras un viaje de estudio a Silicon Valley, donde analizó con empresas tecnológicas y organizaciones periodísticas el impacto estratégico de los sistemas automatizados en la creación y captura de valor informativo.
El periodismo estructurado, basado en una arquitectura sólida de metadatos, atribución precisa y definición clara de entidades informativas, se perfila como un factor diferencial en el nuevo entorno dominado por la inteligencia artificial, según las conclusiones expuestas por Stig Kirk Ørskov, consejero delegado de WAN-IFRA (World Association of News Publishers), tras un viaje de estudio a Silicon Valley en el que participó junto a directivos de medios.
Ørskov sostiene que la actual transformación tecnológica no representa una fase más de innovación, sino un cambio estructural en la forma en que el periodismo crea y captura valor. El viaje incluyó más de treinta encuentros con empresas tecnológicas, startups y organizaciones mediáticas, lo que permitió contrastar la visión de la industria periodística con la de los desarrolladores de sistemas de inteligencia artificial.
Una de las conclusiones centrales apunta al desacoplamiento progresivo de la cadena de valor digital que ha marcado las últimas dos décadas. El modelo era estable: los medios producían contenidos, las plataformas los distribuían y la monetización dependía del tráfico y de la atención generada. Con la irrupción de sistemas de IA capaces de ofrecer respuestas directas al usuario, esa secuencia se altera. Las respuestas automatizadas se nutren en muchos casos de contenidos periodísticos, pero no siempre redirigen al lector hacia la fuente original. El periodismo continúa generando una parte sustancial del valor informativo, pero la captación económica de ese valor se vuelve más compleja.
Así las cosas, la estructura editorial adquiere una dimensión estratégica. Según el CEO de WAN-IFRA, los sistemas de IA dependen de entidades claramente identificadas, relaciones semánticas explícitas, atribución rigurosa y contexto bien definido. Cuando estos elementos están integrados en la producción informativa, el contenido conserva autoridad y trazabilidad al ser reutilizado.
En ausencia de esa estructura, las investigaciones y análisis pueden perder matices, reconocimiento de autoría y capacidad de diferenciación. Los metadatos y la organización interna de la información dejan de ser aspectos técnicos secundarios y pasan a considerarse infraestructura crítica.
Otra conclusión relevante señala que el periodismo verificado se está consolidando como un componente esencial para el funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial. Empresas tecnológicas consultadas durante el viaje reconocen que la fiabilidad de las respuestas automatizadas depende del acceso a fuentes contrastadas. En un entorno en el que proliferan contenidos sintéticos generados por máquinas, la información validada por redacciones profesionales adquiere mayor valor, especialmente en ámbitos de alto impacto social como la política, la economía o la salud.
El CEO de WAN-IFRA también advierte sobre la pérdida de visibilidad de los editores respecto al uso que los sistemas de IA hacen de sus contenidos. La dificultad para rastrear cómo se accede, integra o transforma la información periodística debilita la capacidad de negociación, complica los acuerdos de licencia y limita la medición precisa del valor generado. Recuperar esa visibilidad se plantea como una condición necesaria para preservar el control estratégico.
Las decisiones empresariales se vuelven, en consecuencia, más exigentes. Están surgiendo mercados de licencias entre medios y compañías tecnológicas, se experimenta con herramientas para bloquear rastreadores de IA y se exploran nuevas formas de asociación. Cada alternativa implica compensaciones en términos de ingresos, posicionamiento y dependencia tecnológica. No existe un modelo único de adaptación y el entorno se caracteriza por la coexistencia de estrategias diversas.
Entre las líneas de actuación que Ørskov considera necesarias figuran el refuerzo de la relación directa con las audiencias, la inversión en sistemas de medición y análisis del uso de contenidos, el tratamiento de la estructura y la atribución como activos estratégicos y la participación activa en el diseño de nuevos modelos de licencia y compensación.
La transición impulsada por la inteligencia artificial no se limita, según el CEO de WAN-IFRA, a una cuestión técnica. Afecta a la estrategia corporativa, a la organización operativa y a la cultura interna de las redacciones. El liderazgo deliberado y la coordinación entre áreas editoriales, tecnológicas y de negocio se presentan como elementos necesarios para afrontar un escenario en el que el periodismo sigue siendo la base del valor informativo, pero su captura depende cada vez más de decisiones estructurales.
Fuente: Laboratorio de Periodismo



