En los últimos días se registraron ataques directos contra la periodista Débora Plager, a quien se acusó de ser «cómplice de asesinato» por su postura sobre la ley de interrupción voluntaria del embarazo, y contra Marcelo Bonelli, a quien se le atribuyó públicamente una información que nunca publicó. A esto se suma una nueva publicación en X que califica al periodismo en términos soeces, en el marco del caso Espert.

ADEPA reitera que la crítica y la réplica son parte del debate democrático. El insulto y la estigmatización personal, especialmente cuando provienen de la máxima autoridad del Estado, generan un clima de hostilidad e intimidación que afecta el libre ejercicio del periodismo y, con él, el derecho a la información de toda la ciudadanía.