Chile presentó oficialmente Latam-GPT, un modelo de inteligencia artificial (IA) con datos y enfoque latinoamericano, diseñado para reducir los sesgos culturales y lingüísticos que tienen los sistemas desarrollados en otras regiones del mundo.

La iniciativa fue liderada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (Cenia), con financiamiento público y el apoyo de instituciones académicas, bibliotecas, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil de varios países de la región, como Uruguay, Brasil, Colombia, México, Perú, Ecuador y Argentina.

Un modelo con identidad regional

A diferencia de muchos sistemas de IA dominantes –como los desarrollados en Estados Unidos, China o Europa–, Latam-GPT fue entrenado principalmente con datos de América Latina, basados en millones de documentos en español y portugués que buscan reflejar con mayor precisión los contextos culturales, sociales e históricos propios del continente.

Una de las metas del proyecto es romper con los prejuicios y representaciones homogéneas de la región que suelen aparecer cuando las IA utilizan conjuntos de datos mayoritariamente en inglés o desde perspectivas extranjeras. El ministro de Ciencias de Chile, Aldo Valle, destacó que “América Latina no puede ser solo usuaria pasiva de los sistemas de inteligencia artificial, porque eso puede llevar a perder buena parte de nuestras tradiciones”.

Una base de IA pensada para construir, no solo conversar

Aunque su nombre puede sugerirlo, Latam-GPT no es un chatbot para interactuar directamente con el público, sino una infraestructura tecnológica base que puede servir de plataforma para que desarrolladores, empresas y gobiernos creen aplicaciones específicas adaptadas a las necesidades regionales.

Esto incluye herramientas que podrían usarse en educación, salud, servicios públicos o atención al cliente, con respuestas más ajustadas a jergas, modismos y formas de comunicación propias de América Latina.

Soberanía y colaboración tecnológica

El proyecto se presentó como un modelo open source (código abierto), lo que permite que cualquier persona u organización pueda acceder, modificar y construir aplicaciones basadas en él sin depender de plataformas privadas de grandes empresas tecnológicas.

Latam-GPT fue entrenado con más de ocho terabytes de información y se desarrolló inicialmente en la nube de Amazon Web Services. En el futuro, se espera que su entrenamiento se traslade a un supercomputador instalado en la Universidad de Tarapacá en el norte de Chile.

A pesar de su alcance regional, expertos reconocen que el modelo no compite directamente en tamaño con los grandes sistemas comerciales que suelen contar con presupuestos muchísimo mayores. Sin embargo, su valor radica en potenciar el desarrollo de talento, investigación y aplicaciones tecnológicas desde la propia región.

Latam-GPT representa un paso importante hacia la soberanía tecnológica de América Latina, permitiendo que la región tenga una voz propia en el desarrollo de inteligencia artificial en lugar de ser solo consumidora de tecnología extranjera.