El informe ‘Generative AI and News Report 2025’ revela que, aunque el uso de la inteligencia artificial crece tres veces más rápido que los inicios de internet, el público sigue otorgando al periodista humano un valor diferencial de confianza que la IA generativa no logra alcanzar.
La inteligencia artificial generativa ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en una herramienta cotidiana a una velocidad que desafía cualquier precedente histórico. Según el reciente estudio elaborado por el Instituto Reuters y firmado por los investigadores Felix Simon, Rasmus Kleis Nielsen y Richard Fletcher, el uso semanal de estos sistemas prácticamente se ha duplicado en solo un año, pasando del 18% al 34% de la población.
Los resultados del informe se basan en una encuesta online realizada por YouGov entre el 5 de junio y el 15 de julio de 2025 en seis países —Argentina, Dinamarca, Francia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos—, recogiendo datos de más de 12.000 encuestados mediante muestras nacionalmente representativas por edad, género, región y tendencia política. Con este sólido respaldo estadístico para entender hacia dónde se dirige la profesión, los autores señalan que a internet le costó cerca de tres años alcanzar un crecimiento proporcional al que la IA ha logrado en apenas doce meses.
Sin embargo, para los medios de información, esta expansión masiva viene acompañada de una lectura mucho más matizada. A pesar de que la IA ya es parte de la rutina ciudadana para tareas creativas o búsquedas generales, su papel en el consumo de noticias se mantiene en una posición periférica. Solo un 6% de los encuestados afirma utilizar estos sistemas de forma habitual para informarse de las noticias, lo que sitúa al periodismo como uno de los usos menos frecuentes de esta tecnología.
El «comfort gap» en el periodismo y las noticias
Esta resistencia a delegar la información en algoritmos es lo que los investigadores han bautizado como la «brecha de comodidad». El término lo han usado para describir una realidad estadística contundente: la enorme distancia entre la aceptación del trabajo humano y el automatizado. Los datos del informe son reveladores al respecto, ya que muestran que apenas un 12% de las personas se siente cómodo consumiendo noticias generadas íntegramente por una inteligencia artificial. Este rechazo persiste incluso cuando se introduce la figura de la supervisión profesional. Bajo el método donde un periodista revisa el trabajo de la máquina, la comodidad del lector sube ligeramente hasta el 21%, pero sigue estando muy lejos de los niveles de confianza que genera el periodismo tradicional.
En el extremo opuesto, el 62% de los ciudadanos manifiesta una clara preferencia y comodidad con las noticias elaboradas exclusivamente por periodistas humanos, una cifra que, de hecho, ha crecido cuatro puntos respecto al año anterior.
No obstante, el público no rechaza la tecnología por defecto, —pues, el 55% acepta que se use para corregir gramática y el 53% para traducciones— pero marca una línea roja cuando se trata de la autoría y la responsabilidad editorial. Solo un 19% aceptaría de buen grado ver a presentadores o autores artificiales firmando la información.
El impacto en la visibilidad de los medios
Uno de los puntos más críticos para el periodismo es la integración de la IA en los motores de búsqueda. El 54% de los usuarios ya se encuentra con respuestas generadas directamente por IA al realizar sus búsquedas semanales en plataformas como Google, especialmente con la implantación de su AI Overviews y AI Mode.
Aunque esto facilita el acceso inmediato a la información, plantea un desafío serio para la sostenibilidad de los medios. Según el informe, solo un tercio de quienes ven estas respuestas hace clic habitualmente en los enlaces de las fuentes originales y un preocupante 28% de los usuarios reconoce que rara vez o nunca pincha en los vínculos que llevan a los sitios web de noticias, lo que afecta directamente al tráfico que reciben los medios desde los buscadores.
El público confía más en los profesionales de la información
La conclusión que nos deja este informe es que el contenido trabajado por profesionales es el activo más valorado. El público espera que la IA haga que la producción de noticias sea más barata y rápida, pero teme seriamente que las haga menos confiables.
Desde la Asociación de Medios de Información, interpretamos estos datos como una oportunidad. Si el «confort gap» existe, es porque el lector sigue buscando una mirada humana detrás de cada noticia. En un ecosistema informativo saturado de automatización, la responsabilidad editorial y la supervisión rigurosa son nuestras mejores herramientas para garantizar un periodismo de calidad.
Fuente: Asociación de Medios de Información (España)



