Durante varios años, la DPCMO, en representación de los intereses colectivos de la industria periodística danesa, ha buscado entablar negociaciones constructivas con OpenAI. El objetivo ha sido simple: garantizar el cumplimiento de la legislación danesa sobre derechos de autor y la Directiva DSM, asegurar la transparencia en el uso de obras protegidas y establecer un acuerdo que garantice un intercambio justo de valor entre los editores de publicaciones de prensa danesas y OpenAI.
A pesar de las reiteradas invitaciones para dialogar, OpenAI se ha negado a entablar negociaciones significativas. En consecuencia, la DPCMO remitió el asunto al Ministro de Cultura danés, quien en febrero de 2025 designó un mediador para facilitar las conversaciones, de conformidad con los requisitos de la Ley de Derechos de Autor danesa. OpenAI se negó a participar, lo que obligó al mediador a dimitir.
En septiembre de 2025, el Ministro de Cultura lamentó públicamente el fracaso de la mediación: «Para mí, el diálogo es esencial para nuestra democracia, y es bien sabido que mi postura es que las empresas que operan en Dinamarca deben cumplir las normas danesas». Como consecuencia del fracaso de la mediación, los procedimientos judiciales se han vuelto inevitables.
El presente caso se basa en que OpenAI entrenó sus modelos con obras de publicaciones de prensa danesa al menos hasta el verano de 2024; que los miembros de la DPCMO no tuvieron la oportunidad de rechazar dicho uso mediante una cláusula de exclusión voluntaria hasta al menos el verano de 2023; y que la excepción de minería de textos y datos introducida en el artículo 4 de la Directiva DSM no se implementó en la legislación danesa hasta el verano de 2023. El caso se centra en la utilización por parte de OpenAI de contenido de publicaciones de prensa danesa para el desarrollo y la prestación de sus servicios de inteligencia artificial, en particular ChatGPT. Esto implica tanto la reproducción de obras —que ocurre cuando OpenAI recopila y utiliza datos para entrenar sus grandes modelos lingüísticos (LLM)— como la posterior reproducción y puesta a disposición de contenido de publicaciones de prensa danesa a través de los resultados generados por ChatGPT.
Este caso va más allá de una simple disputa. Se centra en las condiciones fundamentales bajo las cuales coexistirán la inteligencia artificial y el periodismo independiente. La misión declarada de OpenAI es garantizar que la IA beneficie a toda la humanidad y haga del futuro un futuro mejor que el pasado. Lograr esta visión requiere respetar los marcos legales y democráticos que sustentan las sociedades abiertas, a la vez que se protege la innovación del oportunismo y se promueve un enfoque ecosistémico del crecimiento y la responsabilidad, alineado con el interés público.
El periodismo independiente desempeña un papel fundamental para ayudar a las personas a comprender el mundo y a las demás, a tomar decisiones informadas y a exigir cuentas a quienes ostentan el poder. La inteligencia artificial debe evolucionar de forma que proteja la libertad de expresión e información, así como nuestros valores democráticos fundamentales. Es esencial que haya igualdad de condiciones. Cuando los actores dominantes operan sin respetar las normas establecidas, los mercados se distorsionan, la innovación se ve limitada y la elección del consumidor se reduce. Este caso también trata sobre el fortalecimiento de la competitividad y la autonomía estratégica de la UE. La inversión y la innovación en la UE exigen que todos los actores cumplan las normas.
Fuente: DPCMO



