La última edición del Informe de noticias digitales del Instituto Reuters destaca algunas de las principales tendencias que están definiendo el futuro de la industria de las noticias. Estos son algunos aspectos destacados del estudio en su resumen ejecutivo, y el informe completo está disponible aquí en inglés y aquí en castellano (versión traducida por el periodista argentino Abel Escudero Zadrayec).

Resumen ejecutivo: Nos encontramos aún en las primeras fases de otro gran cambio tecnológico, protagonizado por la inteligencia artificial generativa, que amenaza con transformar drásticamente el sector periodístico al ofrecer vías más eficientes de acceder a la información y sintetizarla a gran escala. Al mismo tiempo, creadores e influencers (humanos) impulsan un giro hacia el consumo de contenidos basados en personalidades, en detrimento de las instituciones mediáticas que a menudo pueden parecer menos relevantes, menos interesantes y menos genuinas. Es probable que en este 2026 los medios reciban incluso más presión de parte de estas dos poderosas fuerzas.

Comprender el impacto de estas tendencias y hallar el modo de confrontarlas será una prioridad en la lista de tareas pendientes de los directivos del sector, más allá del desigual ritmo que presentan los cambios según los países y los grupos demográficos.

Abundan los retos existenciales. La caída en el interés por la prensa tradicional, combinada con la baja confianza, lleva a muchos políticos, empresarios y famosos a concluir que pueden prescindir por completo de esa intermediación, y conceden entrevistas a figuras afines del pódcast o de YouTube. Esta estrategia (una especie de Trump 2.0) se repite por todo el mundo y suele ir acompañada de una avalancha de amenazas legales intimidatorias contra editores, y permanentes intentos de socavar la credibilidad de medios y periodistas independientes acusándolos de divulgar “noticias falsas”.

Se trata de narrativas que hallan terreno fértil entre las audiencias (especialmente las más jóvenes) que prefieren la comodidad del consumo informativo en las plataformas y tienen una conexión débil con las marcas convencionales. Mientras tanto, los motores de búsqueda se van convirtiendo en motores de respuestas con IA, y el contenido aparece en ventanas de chat, lo que motiva una preocupación extra ante el desplome del tráfico de referencia hacia los medios, dado que erosiona los modelos de negocio actuales y futuros.

A pesar de estas dificultades, muchas organizaciones tradicionales conservan el optimismo en torno a sus negocios… aunque no tanto sobre el periodismo en sí. Los líderes se centrarán este año en la reconfiguración de sus negocios para la era de la IA, ofreciendo contenidos más distintivos y un rostro más humano. También mirarán más allá del artículo e invertirán en múltiples formatos (sobre todo, en video) y ajustarán sus productos para hacerlos más “líquidos”, de modo que se puedan reformatear y personalizar fácilmente. Al mismo tiempo, seguirán analizando y probando cómo utilizar mejor la IA generativa en la recopilación, el empaquetado y la distribución de noticias. Es un delicado ejercicio de equilibrio, pero, si se logra, aportará mayor eficiencia y un periodismo más relevante y atractivo.

Así ven los directivos de los medios este año

A continuación, los principales hallazgos de la encuesta que hicimos a 280 líderes del sector, en una muestra estratégica con 51 países y territorios representados:

  • Apenas algo más de un tercio (38%) siente optimismo con respecto a las perspectivas para el periodismo en 2026: esto implica un descenso de 22 puntos porcentuales en los últimos cuatro años. Las preocupaciones se relacionan con los ataques por motivos políticos, la pérdida de los fondos de USAID que solían apoyar a medios independientes en varios lugares del mundo, y la importante caída de tráfico en muchos sitios informativos.
  • En cambio, alrededor de la mitad (53%) tiene confianza en las perspectivas de su negocio: se trata de una cifra similar a la del año pasado. Los editores de alta gama con suscripciones y robusto tráfico directo pueden vislumbrar un camino hacia la rentabilidad a largo plazo, mientras que los medios que dependen de la publicidad y del producto impreso ven con inquietud el derrumbe de sus ingresos y el impacto de las búsquedas con IA.
  • En los próximos tres años se prevé una disminución sustancial del tráfico procedente de los motores de búsqueda: no tanto como “cero Google”, pero sí superior al 40%. Según datos que proporcionó para este informe la empresa de métricas Chartbeat, ya ha comenzado a desmoronarse el tráfico agregado de cientos de sitios informativos desde las búsquedas de Google. Medios con eje en contenidos sobre estilo de vida afirman haber sido especialmente afectados por los resúmenes de IA que provee Google (“Visión general creada por IA”). Este escenario se produce tras las drásticas caídas del tráfico desde Facebook (-43%) y X/Twitter (-46%) en los últimos tres años.1
  • Los editores dicen que será importante poner más énfasis en las investigaciones originales y en las coberturas sobre el terreno (91 puntos porcentuales de diferencia entre las opciones “más” y “menos”), análisis contextual y explicaciones (+82) y las historias humanas (+72). Por otro lado, tienen previsto reducir el periodismo de servicios (-42), los contenidos atemporales (-32) y las noticias generales (-38), que se convertirán, según estiman varios, en productos genéricos por acción de los chatbots de IA. También creen que será importante invertir más en video (+79) – incluyendo “pestañas de visualización” – y en formatos de audio (+71) como el pódcast, pero un poco menos en la elaboración de textos.
  • En términos estratégicos, YouTube será un foco principal de atención (puntuación neta de +74), lo que supone un incremento notable con respecto al año pasado. También aparecen entre las prioridades otras redes audiovisuales, como TikTok (+56) e Instagram (+41), y desentrañar el mejor modo de distribución en plataformas de IA como ChatGPT (de OpenAI), Gemini (de Google) y Perplexity (+61). Si bien levemente volátil, Google Discover mantiene su relevancia como fuente de tráfico (+19), al tiempo que algunos buscan nuevas audiencias en plataformas de boletines como Substack (+8). Por otro lado, los directivos piensan podar los recursos destinados a la optimización de contenidos (SEO) para Google (-25) y a las redes sociales tradicionales como Facebook (-23) y X (-52).
  • Entre las predicciones de 2025 figuraba la “IA agéntica”: agentes capaces de actuar anticipándose a nuestras necesidades. Este año empezaremos a ver el impacto real de estas tecnologías más avanzadas. Algunas fuentes indican que pronto habrá más bots que personas leyendo los sitios web de los medios,2  ya que herramientas como Huxe o Pulse (de OpenAI) elaboran resúmenes informativos personalizados a gran escala. Según el 75% de nuestros encuestados, este tipo de herramientas tendrán un impacto “grande” o “muy grande” en el futuro cercano del sector.
  • Junto a la disrupción en el tráfico por causa de la IA, los líderes también ven que los chatbots brindan oportunidades de nuevos ingresos a partir de la concesión de licencias de contenido (o tomando una porción del dinero publicitario). Uno de cada cinco encuestados (20%) prevé sustanciales ingresos por estos acuerdos con empresas de IA, sobre todo en medios de alta gama. Pero la mitad estima aportes menores (49%) y otra quinta parte (compuesta en su mayoría por publicaciones locales, emisoras públicas y empresas de países pequeños) no espera obtener nada.
  • En líneas generales, las suscripciones y las membresías se mantienen como el principal foco de ingresos (76%), por delante de la publicidad (display 68%, nativa 64%). Los eventos online y en persona también cobran importancia en la estrategia de diversificación (54%). Este año disminuye la expectativa de apoyo filantrópico y de fundaciones (18%), tras los recortes de la financiación para medios en Estados Unidos y otros lugares.
  • El uso de tecnologías de IA sigue creciendo en todas las áreas. La gran mayoría de los medios (97%) considera “importante” la automatización de tareas de back-end (transcripciones, asistencia en la edición, metadatos, etcétera) y muchos editores ya han integrado sistemas piloto en sus gestores de contenidos (CMS) en el último año. En segundo lugar figura recopilar información (82%) e inmediatamente sigue acelerar la programación y el desarrollo de productos (81%).
  • Más de cuatro de cada diez (44%) subrayan que las iniciativas de IA en sus redacciones muestran resultados “prometedores”, aunque una proporción similar (42%) los califica como “limitados”. Además, el 67% asegura que por ahora no se ha ahorrado ningún puesto laboral gracias a la eficiencia de la IA; el 16% redujo levemente la cantidad de empleados, pero el 9% ha añadido nuevos roles o costos.
  • El auge de los creadores de contenidos e influencers de noticias inquieta a los líderes, por dos motivos: el 70% piensa que ese ecosistema le puede restar tiempo y atención al contenido periodístico y un 39% teme perder a sus mejores talentos a expensas de un mundo que ofrece más control y la posibilidad de obtener recompensas económicas más elevadas.
  • En respuesta al aumento de la competencia y a las preferencias del público por las personalidades, un 76% buscará que su personal se comporte más como los creadores. La mitad procurará alianzas con creadores para ayudar en la distribución de contenidos y un 31% directamente contratará creadores, por ejemplo, para gestionar sus cuentas en las redes sociales. Además, el 28% quiere armar estudios de creadores y facilitar iniciativas conjuntas. 

En términos más generales, ¿podría 2026 ser el año en que el valor bursátil de las empresas de IA vuelva a la realidad de golpe, a partir de la duda en torno a si sus apuestas de billones de dólares darán frutos para los inversores? Mientras tanto, parece a punto de explotar la cantidad de contenidos de baja calidad automatizados con IA, incluyendo esos sitios engañosos llamados en inglés pink slime (literalmente “baba rosa”, en referencia al aditivo alimentario que parece ser lo que no es). Las plataformas tienen dificultades para distinguir esto de las noticias legítimas. 

Es esperable que se incremente la preocupación pública sobre el papel de las grandes empresas tecnológicas en nuestras vidas, lo que puede manifestarse en forma de appstinencia (abstinencia de aplicaciones) y otras vías de desintoxicación digital, y un deseo de más conexión con la vida real. Los gobiernos, incluso en Estados Unidos, también se verán presionados para proteger mejor a jóvenes y demás grupos vulnerables en internet. 

La economía de los creadores seguirá creciendo, impulsada por las inversiones de las plataformas de video y los streamers. Los creadores más exitosos se parecerán a magnates de Hollywood, con elevados presupuestos y sus propios estudios. En el ámbito de las noticias, también surgirán compañías más grandes y sólidas, dirigidas por creadores, que generarán importantes ingresos y valor para las audiencias: es decir, una competencia cada vez mayor para el periodismo tradicional.

El informe completo en castellano se puede descargar del siguiente enlace.