En un encuentro organizado por ADEPA, dos consultores de SPUR explicaron cómo los editores pueden auditar el uso de sus notas, frenar la extracción no autorizada y fijar condiciones comerciales justas ante el avance de las tecnológicas.
Frente a la transformación tecnológica acelerada y el impacto directo de los sistemas generativos en el consumo informativo, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) organizó un encuentro virtual exclusivo para sus socios titulado «Cómo proteger y poner en valor los contenidos periodísticos en la era de la IA».
La sesión contó con la moderación de Agustina Ordoñez, consultora de ADEPA a cargo de coordinar estas líneas de investigación en sustentabilidad de medios, y estuvo a cargo de David Buttle (fundador de DJB Strategies y exdirector de Estrategia de Plataformas del Financial Times) y Dominic Young (especialista en derechos editoriales, fundador de Axate y referente histórico de iniciativas como ACAP), ambos consultores y líderes estratégicos de la Coalición SPUR (Standards for Publisher Usage Rights).
La jornada profundizó en las herramientas técnicas, legales y de negociación colectiva que promueve SPUR —alianza global a la que ADEPA se sumó recientemente como miembro afiliado— con el objetivo de devolver a los editores el control sobre su producción informativa, auditar el uso que hacen de ella las tecnológicas y establecer bases comerciales justas.
El punto de inflexión: de la dependencia digital a la sustitución por IA
A modo de introducción, David Buttle contrastó el modelo tradicional con el escenario presente. En la era analógica, las empresas periodísticas gozaban de un control integral de su cadena de valor (producción, impresión y distribución), con incentivos alineados hacia la visibilidad y las ventas. La transición digital desarticuló ese esquema: los medios asumieron la totalidad de los costos de producción informativa de calidad, pero pasaron a depender casi por completo de las plataformas para llegar al público y monetizar.
La inteligencia artificial profundiza esta brecha y genera una situación sin precedentes:
- Sustitución directa de visitas: las respuestas generadas por buscadores y asistentes virtuales no solo recopilan noticias, sino que redactan resúmenes cerrados. Esto elimina la necesidad del usuario de ingresar a los sitios originales, provocando caídas pronunciadas en el tráfico de derivación (referrals) hacia los medios.
- Uso extractivo a escala industrial: gran parte del entrenamiento y la operación cotidiana de las herramientas tecnológicas se alimenta de coberturas periodísticas rigurosas sin retribución alguna ni participación económica para las salas de redacción.

Las tres vías por las que se extrae contenido sin autorización
Durante el encuentro se detallaron las tres rutas principales a través de las cuales los sistemas tecnológicos toman el contenido periodístico sin retribución ni consentimiento:
- Vía coercitiva o empaquetada (Tying): operada por los grandes motores de búsqueda. Históricamente, los medios permitieron el rastreo (crawling) de sus notas para aparecer indexados en las búsquedas y recibir visitas. En la actualidad, las plataformas unifican los permisos: para aparecer en el buscador se exige permitir que los contenidos alimenten los resúmenes de inteligencia artificial. Darse de baja de la IA equivale a perder visibilidad en los resultados de búsqueda convencionales.
- Rastreadores que ignoran señales editoriales: ciertas herramientas de acceso a la web activadas bajo demanda por un usuario (asistentes o navegadores autónomos operados por grandes empresas tecnológicas) omiten deliberadamente el archivo
robots.txtdel sitio. La justificación es que actúan «en nombre de un lector humano», accediendo al texto completo con propósitos de procesamiento automatizado. - Extracción encubierta (Scraping clandestino): toda una industria de proveedores intermedios recurre a redes de servidores intermedios hogareños (proxies residenciales) y navegadores invisibles (headless browsers) para simular tráfico humano, eludir muros de pago (paywalls) y defensas técnicas, y vender esos datos empaquetados a terceros.
Frente a este escenario, SPUR plantea que la solución no radica en construir un bloqueo digital inexpugnable, sino en elevar los costos técnicos, legales y operativos de la extracción no autorizada para que a los desarrolladores les resulte económicamente inviable operar al margen de la ley y se vean forzados a recurrir al canal legítimo: el licenciamiento.
El estándar de telemetría: auditar el ciclo de vida de una noticia
Uno de los principales desarrollos de la coalición es el Estándar de Telemetría de Contenidos (Content Telemetry Standard), publicado recientemente en su versión 1.0 de código abierto.
La telemetría funciona como una «caja negra» o registro digital unificado que las plataformas o sus intermediarios deben devolver al medio, describiendo con exactitud matemática qué ocurrió con cada contenido a través de un identificador de sesión y cinco eventos clave:
- 1. Recuperado (Retrieved): el sistema fue a buscar y descargó el artículo periodístico.
- 2. Procesado en contexto (Grounded): la información ingresó en la memoria activa del modelo (mediante técnicas de generación aumentada por recuperación, o RAG) para fundamentar y construir la respuesta.
- 3. Citado (Cited): el texto menciona expresamente al medio o autor en el cuerpo de la contestación.
- 4. Presentado (Presented): el usuario visualizó en su pantalla un enlace, fragmento, tarjeta o cita directa de la noticia.
- 5. Interactuado (Engaged): el usuario hizo clic en la fuente, copió el texto, compartió el resultado o solicitó una acción subsiguiente a partir de él.
Como remarcó Buttle, conocer la correlación entre estos cinco momentos es indispensable para que los editores no firmen acuerdos a ciegas y puedan fijar tarifas justas. Si un contenido se utiliza sistemáticamente para construir respuestas sustitutivas sin generar clics ni visibilidad, el valor comercial de esa licencia debe reflejar la pérdida directa de audiencia.

Negociación colectiva, medios hiperlocales y la realidad de América Latina
En en tramo final de la charla, se abrió el espacio a preguntas donde se abordaron las inquietudes centrales de los editores respecto al equilibrio de poder frente a las grandes tecnológicas:
- La fuerza de la masa crítica: Dominic Young enfatizó que los gigantes digitales históricamente sacaron ventaja de la fragmentación del ecosistema informativo. La consolidación de más de un centenar de medios y asociaciones internacionales (incluidos The New York Times, BBC, Financial Times, The Guardian, AFP y cadenas de distintos continentes) en torno a SPUR otorga una voz unificada ante reguladores —como la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA)— y abre canales de diálogo formales que una empresa aislada no podría sostener.
- Un esquema que no excluye a los medios locales: Buttle aclaró que los estándares de SPUR están diseñados deliberadamente para que toda la carga técnica y de auditoría recaiga en los desarrolladores de IA y no en las redacciones. Esto permite que medios pequeños o hiperlocales —con estructuras de programación y asesoramiento legal limitadas— puedan beneficiarse de licencias gestionadas o acuerdos colectivos sin costos prohibitivos de implementación.
- Modelos contractuales y soporte jurídico: SPUR está conformando un grupo de trabajo legal para publicar términos de servicio tipo (model terms of service). Con ellos, cualquier portal de noticias podrá blindar contractualmente sus coberturas frente a rastreos no consentidos, habilitando demandas por incumplimiento contractual.
El encuentro dejó en claro que la preservación del periodismo en el entorno de la IA ya no depende de esfuerzos aislados ni de barreras defensivas pasivas. Frente a modelos que sustituyen la lectura en las fuentes originales y erosionan las vías tradicionales de monetización, la articulación entre ADEPA y la Coalición SPUR busca dotar a las redacciones de herramientas concretas: estándares técnicos compartidos, respaldo legal común y reglas claras de transparencia para que el uso de contenidos de calidad sea debidamente registrado y compensado.



