Desde el 3 de noviembre y hasta que termine el ciclo lectivo 2026, el medio imprimirá ediciones de lunes a viernes para que niños y padres con hijos en edad escolar se encuentren en la lectura.

Por Lucía Fortín

“Que el algoritmo no te imponga qué leer, elegí papel”, es el lema de la iniciativa de Perfil que, desde el martes 3 de noviembre, se propuso repartir el diario papel de lunes a viernes en instituciones educativas. Se trata de una acción disruptiva y con un objetivo puntual, a 50 años de aquel 1 de junio de 1976 en que Alberto Fontevecchia fundó la editorial.

Esta idea de donar el diario papel en escuelas y a familias con hijos en edad escolar se encuadra en el proyecto Media Literacy, para fomentar la lectura y mejorar la comprensión de textos por parte de niños y adolescentes. 

Además, busca no sólo acercar las noticias, los enfoques informativos y las secciones de una publicación periodística a menores en edad escolar y a sus progenitores, sino también que la lectura del diario se vuelva una actividad compartida entre padres e hijos. 

En ese sentido, el director de Perfil, Rodrigo Lloret, cita, en un artículo, el libro Comunidades imaginadas, de Benedict Anderson, donde el autor plantea que las naciones son comunidades políticas imaginadas que se construyen a través de la lectura de diarios.

Lloret dice que la lectura del periódico es “la oración matinal del hombre moderno” y que la “lógica del algoritmo comenzó a desplazar aquella ceremonia compartida”. 

En momentos en que prima la personalización de las noticias, con pantallas ajustadas a las preferencias de cada usuario, se pierde esa dinámica de encontrarse con las mismas secciones (política, cultura, etc.) que los pares. “La simultaneidad que unía a los lectores se fragmenta en millones de intereses individuales”, analiza el director del medio. 

El diario papel como ritual pedagógico

Jorge Fontevecchia anunció esta acción en la XVI edición de los Premios Perfil en septiembre, y se refirió después al debate en torno a la falta de atención en las aulas por el constante uso de las pantallas. Tal discusión surgió tras el informe de las pruebas PISA 2025, que mostraron un retroceso educativo en todos los países occidentales. 

El cofundador de Editorial Perfil hizo alusión a países como Suecia, Dinamarca y Finlandia, que, tras digitalizar las aulas, apostaron por revivir el libro físico. “El regreso del papel a la vida pedagógica, tanto en las aulas como en la vida de las familias, con hijos en edad escolar creando una infraestructura cívica de lectura, es parte de la solución”, analiza Fontevecchia en una columna de opinión. 

Por todo esto, la iniciativa de repartir el diario impreso lleva consigo un objetivo de realfabetización, que la lectura del periódico en papel se esparza a otros usos y costumbres como la de apostar por el libro físico. 

Desde el 3 de noviembre y hasta que termine el ciclo lectivo 2026, el papel se imprimirá de lunes a viernes y llegará a escuelas y familias para buscar revertir una tendencia que preocupa al mundo entero.