Se trata de Daniel Santoro. El juez federal Julián Ercolini, a partir de un requerimiento de la fiscal Alejandra Mángano, firmó el sobreseimiento definitivo de Santoro en relación con la acusación de haber integrado una supuesta asociación ilícita liderada por el falso abogado Marcelo D’Alessio. Las acusaciones fueron parte del Operativo Puf contra la causa de los Cuadernos de las Coimas.

Después de siete años de presiones, falsas acusaciones y un largo derrotero por los tribunales, la Justicia sobreseyó definitivamente este jueves al periodista de Clarín Daniel Santoro, quien había sido acusado de integrar una supuesta banda de espías y extorsionadores que buscaba incriminar a la entonces presidenta Cristina Kirchner en causas por corrupción, entre otros.

El juez federal Julián Ercolini, a partir de un requerimiento de la fiscal Alejandra Mángano, firmó el sobreseimiento definitivo de Santoro en relación con la acusación de haber integrado una supuesta asociación ilícita liderada por el falso abogado Marcelo D’Alessio y de haber coaccionado al empresario kirchnerista Mario Cifuentes y al exdirectivo de PDVSA Gonzalo Brusa Dovat.

En los tres casos, Ercolini dejó asentada una misma y contundente constancia: la formación de la causa “en nada afecta el buen nombre y honor” del periodista. Es una fórmula prevista expresamente por el artículo 336, inciso 4°, del Código Procesal Penal de la Nación y que acompaña cada uno de los sobreseimientos dictados en favor de Santoro.

Durante todos estos años, Santoro contó con el patrocinio letrado de los abogados Mauricio De Núñez y Guido Sciarreta y tuvo el apoyo de sus jefes y compañeros de Clarín, de FOPEA, ADEPA, la Academia Nacional de Periodismo, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, el Comité de Protección de Periodistas de Nueva York, el colegio de Abogados de la CABA y Rejia, entre numerosos intelectuales y artistas como Luis Brandoni.

La resolución de Ercolini pone así punto final, al menos en lo que respecta al periodista, a una causa que se armó en Dolores a comienzos de 2019 y que durante años estuvo atravesada por acusaciones de espionaje, extorsiones y supuestas operaciones políticas.

Lee la nota completa en la web de Clarín.

Fuente: Clarín