En el marco del Congreso Mundial de Medios de Comunicación, organizado por la Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA) en Marsella, Francia, el presidente de ADEPA, Martín Etchevers, participó de un panel titulado «Cómo las asociaciones y empresas están desarrollando respuestas a las plataformas de IA».

Durante su intervención, Etchevers analizó los desafíos críticos que enfrenta el periodismo regional ante el avance de la inteligencia artificial generativa y la necesidad urgente de establecer un nuevo equilibrio con las plataformas tecnológicas.

El panel contó también con las visiones de Matt Rogerson, director de políticas públicas del Financial Times, y Doug McCabe, de The Guardian y Enders Analysis, quienes aportaron la perspectiva europea sobre la regulación y la acción colectiva en la industria.

La urgencia de América Latina: escala lingüística y fragilidad de mercado

Etchevers comenzó su exposición destacando una paradoja central de nuestra región: a pesar de contar con más de 600 millones de hispanohablantes —la segunda comunidad lingüística más grande del mundo después del mandarín—, América Latina carece de acuerdos integrales con las empresas de IA.

“Tenemos 19 países de habla hispana en América Latina y cero acuerdos o asociaciones integrales con empresas de IA en la región”, advirtió el presidente de ADEPA. Esta asimetría es especialmente peligrosa dado que los medios locales dependen profundamente del tráfico referido y operan en mercados publicitarios más frágiles que los de Europa o Estados Unidos. Según Etchevers, existe el riesgo inminente de que la región se convierta en un “proveedor de datos silencioso y gratuito” para modelos que se entrenan con contenidos periodísticos sin compensación alguna.

El fin del antiguo pacto digital y el modelo «zero click»

Otro de los puntos de la presentación fue el análisis de la ruptura del «pacto digital» tradicional. Etchevers explicó que la industria ha pasado de una etapa de indexación por visibilidad a una de absorción, síntesis y sustitución por parte de la IA generativa.

“La IA ya no media; cada vez más reemplaza”, señaló, apoyándose en cifras contundentes: más del 70% de las búsquedas con IA no generan clics hacia los medios de origen, y apenas el 0,25% de las consultas terminan en visitas a sitios periodísticos. Este modelo de «zero click» rompe el vínculo directo con la audiencia y despoja a los medios de su capacidad de monetización y atribución de marca.

Las «3 C»: reglas para una nueva relación

Para enfrentar este escenario, Etchevers propuso tres pilares fundamentales que deben guiar la relación entre el periodismo y los desarrolladores de IA:

  1. Consentimiento: Autorización explícita para usar contenidos, tanto para actualizaciones diarias como para los archivos históricos que han servido de base para el entrenamiento de los modelos.
  2. Compensación: Pago justo por el valor total capturado por las plataformas.
  3. Citación: Atribución visible que garantice la legitimidad y el reconocimiento de la marca ante la audiencia.

El presidente de ADEPA enfatizó en que los medios no solo aportan datos, sino lo que llamó «full stack value»: lenguaje, archivos, contexto, verificación y, sobre todo, la capacidad de auditar al poder. «El periodismo no repite los puntos de vista oficiales; investiga, descubre y analiza. La IA no puede reemplazar eso», subrayó. Además, recordó que sin fuentes confiables, las «alucinaciones» de los modelos de IA pueden superar el 30%.

Perspectivas internacionales: calidad y acción colectiva

Matt Rogerson, del Financial Times, reforzó la idea de que la calidad es el insumo vital de la IA: “El papel del periodismo se está volviendo más importante en un mundo de IA… Los modelos necesitan periodismo de alta calidad para evitar alucinaciones y para que la recuperación de información tenga sentido en tiempo real”.

Rogerson destacó que para el mercado B2B (de empresas a empresas), la precisión y la fuente original son activos que las tecnológicas deben valorar y proteger mediante el respeto al copyright y la transparencia.

Por su parte, Doug McCabe presentó el proyecto SPUR, una iniciativa que busca establecer estándares comunes para el intercambio de datos y términos comerciales entre editores y plataformas. McCabe fue enfático al corregir el mito de que la industria no sabe colaborar, citando ejemplos históricos de la radio y la distribución impresa.

Su mensaje principal fue que la relevancia de la industria depende de recuperar su agencia colectiva. McCabe subrayó que «las políticas públicas no surgen de demandas individuales de editores aislados, sino que se diseñan mejor y son más efectivas cuando la industria de medios trabaja unida para definir cómo debe funcionar el mercado». Según sus estimaciones, la brecha económica entre no hacer nada y actuar de forma conjunta podría significar multiplicar por tres o cuatro los ingresos potenciales para el sector.

El rol de las asociaciones y la defensa de la democracia

Para cerrar, Martín Etchevers instó a organizaciones como ADEPA y la SIP a liderar la defensa de los derechos de propiedad intelectual, promover regulaciones que reduzcan la asimetría de negociación y fomentar acuerdos que prioricen a América Latina.

La advertencia final de Etchevers fue clara: “Si los medios pierden, la democracia pierde”. El periodismo debe ser reconocido no como materia prima gratuita, sino como un pilar democrático cuya sostenibilidad es esencial para la salud del sistema informativo global.