El informe 2026 constata que por todas partes las audiencias reaccionan con creciente inquietud ante los sucesivos episodios de turbulencias políticas, económicas y tecnológicas. Se ponen en cuestión supuestos fundamentales sobre el modo en que funciona el mundo, ya que cambian alianzas internacionales de larga data, el sistema comercial global se ve sometido a una fuerte presión y la estructura básica del orden de posguerra parece cada vez más incierta. Al mismo tiempo, la gente se va adaptando a la rápida diseminación de la inteligencia artificial en varios aspectos de la vida cotidiana y las consecuencias reales del cambio climático se hacen sentir más y más.

A medida que el mundo se transforma a un ritmo acelerado, los medios informan y actualizan sobre estos acontecimientos las 24 horas, compitiendo por una porción de las cuatro a cinco horas diarias que las personas dedican a sus teléfonos inteligentes: para algunas, esto implica la oportunidad de mantenerse al tanto de las noticias mientras se desarrollan; para otras, el riesgo de crear una sensación de sobrecarga.

El Digital News Report 2025 se caracterizó por la relativa estabilidad de varios indicadores que monitoreamos desde hace más de una década. Este año, los datos marcan una mayor volatilidad que refleja la ascendente percepción de incertidumbre. En las respuestas a nuestra encuesta notamos ansiedad, desinterés y cinismo, pero también apertura a nuevas fuentes y formatos, y una fe inquebrantable en lo que el periodismo, en su mejor expresión, puede ofrecer.

Una aparente paradoja surge dentro del ecosistema informativo, entre el comportamiento y las actitudes. Observamos la profundización del consumo de noticias en las redes sociales, las plataformas de video y, recientemente, la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, aumenta la preocupación en torno a la confianza en las noticias, la desinformación y el impacto más amplio de estas plataformas.

Un tema central es la creciente “plataformización” del consumo informativo. En el promedio en los mercados que analizamos, por primera vez las redes sociales y las plataformas de video son fuentes más populares que la televisión y los sitios web y las aplicaciones de los medios. También aumenta la cantidad de usuarios que prueban los chatbots de IA como vía de acceso . En el mundo online, la gente prefiere cada vez más ver las noticias en lugar de leerlas, y a menudo recurre a una extensa gama de fuentes y voces. Algunos actores nuevos son creíbles e innovadores, y hacen un aporte positivo a la variedad de opciones informativas. Este reporte explora en detalle el auge de los creadores y otros emergentes productores de contenidos, el papel que desempeñan en este entorno cambiante y qué les valoran las audiencias.

A pesar de las disrupciones de índole política, económica y social, los valores esenciales del periodismo mantienen su relevancia. Los puntos de vista pueden fragmentarse en muchos países, pero persiste el apoyo a principios como la imparcialidad, aun cuando el público expresa insatisfacción con ciertos aspectos de su experiencia informativa. A la gente todavía le importa lo que las noticias y el periodismo aspiran a ser, tanto en formas nuevas como en ciertas formas tradicionales.

En su decimoquinto año, nuestro Digital News Report procura captar estas tendencias globales y al mismo tiempo reflejar las diferentes actitudes y los distintos hábitos informativos entre los países, y también dentro de cada uno de ellos. Algunas partes del informe quizá resulten inquietantes, pero son tiempos especialmente inquietantes tanto para el sector de la prensa como para el mundo en general. Nuestros hallazgos pueden suscitar preguntas sobre hasta qué punto los medios son responsables de las tendencias clave o si tienen algún control sobre ellas. Tal vez sea más constructivo reconocer la ansiedad y la inquietud que expresan las audiencias y centrarse en lo que el periodismo puede hacer para ayudar a la gente a interpretar lo que sucede y qué relevancia tiene para la vida cotidiana. Los principales hallazgos del reporte son:

1. Las redes sociales y las plataformas de video superan a los sitios web y las aplicaciones de los medios

Mientras el uso de las fuentes informativas tradicionales continúa disminuyendo, se vuelve más prominente el consumo de noticias en las redes sociales y las plataformas de video. Si bien esto ya ocurría desde hace varios años en ciertos países, es la primera vez que se registra a nivel mundial (tomando el promedio de nuestros 48 mercados): hoy el 54% recurre a las redes sociales y las plataformas de video, en tanto que el 51% prefiere los sitios web y las aplicaciones de los medios. El cambio se produce en todos los grupos de edad.

2. Los chatbots de IA ganan protagonismo como vía de acceso a las noticias

Hoy el 10% se informa mediante chatbots, frente al 7% de 2025: crece rápidamente, pero no tanto como el uso de la IA para otros fines. Principalmente recurren a los chatbots quienes muestran mayor interés por las noticias, y está concentrado en las audiencias más jóvenes (un 16% de los menores de 35 años los usa para informarse). 

En Corea del Sur, Grecia y España, el empleo de chatbots se duplicó con respecto al año anterior. Pero el crecimiento no fue universal. Varios mercados no registraron ningún aumento (entre ellos, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania). Los usuarios de chatbots parecen valorar la mayor profundidad o las explicaciones adicionales que ofrecen estas tecnologías: la característica más popular es la posibilidad de seguir indagando (42%).

3. El video online continúa avanzando

Por primera vez, en todos los mercados del Digital News Report ahora la mayoría de la gente consume noticias en video cada semana: es el 77%, según el promedio global. Además, en 45 países se miran más videos informativos online que noticias en televisión; Alemania, Dinamarca y los Países Bajos son las tres excepciones.

El crecimiento del consumo de videos online se desarrolla íntegramente en plataformas de terceros. En los sitios y aplicaciones de los principales medios ha caído este año: en promedio, cinco puntos porcentuales.

Las noticias televisivas también están en declive, pero a la vez se consolida otra vía: más de una cuarta parte de nuestros encuestados (27%) consume información a la carta en sus televisores inteligentes, mediante aplicaciones como YouTube.

Desde la pandemia, el incremento en el uso de las plataformas de terceros se ha concentrado en aquellas donde el gran protagonista es el video y no el texto. La primera ola del crecimiento de las redes sociales afectó más duramente a los periódicos: esta segunda ola perjudica los intereses de los medios en los ámbitos de la TV y el video. Las plataformas audiovisuales de evolución más veloz son TikTok (que parte de una base pequeña: 20% a nivel mundial lo usa para informarse) e Instagram (con aumento más modesto, pero presencia más significativa: 26%). Ambas impulsan gran parte de la transformación, junto con YouTube (34%). En tanto, Facebook revierte caídas recientes y conserva el liderazgo general para el consumo de noticias (43%).

4. Los creadores, a la vanguardia del crecimiento del video

Alrededor de una cuarta parte de los encuestados (27%) obtiene información de creadores o influencers vinculados a las noticias, y casi la mitad (46%) obtiene información de creadores de cualquier tipo. Nuestros encuestados dicen que los creadores son más entretenidos, más fáciles de entender y más cercanos que los medios tradicionales. Pero también consideran que los creadores son menos confiables y más sesgados en comparación con otros atributos, como la autenticidad y la cercanía.

No se trata de un reemplazo: la mayoría de la gente que obtiene información de creadores también consume medios tradicionales. De hecho, consume más medios tradicionales que el promedio. El 13% cubre la mayoría o la totalidad de sus necesidades informativas mediante creadores enfocados en las noticias, y apenas el 3% se informa solamente con creadores.

5. Disminuye el interés por las noticias

Desde 2021, la proporción de gente “extremadamente” o “muy” interesada en las noticias ha caído 13 puntos porcentuales en el promedio de los mercados que examinamos. El 25% de los encuestados son ahora consumidores ocasionales o pasivos de noticias, generalmente sólo una vez a la semana, y tienen escaso o nulo interés: se trata de un incremento de nueve puntos desde el 16% registrado hace cinco años. Sin embargo, aunque hay menos “amantes de las noticias” en casi todos los países, no han perdido su costumbre, su entusiasmo, su compromiso y su propensión a pagar: un mercado objetivo más pequeño, pero duradero.

6. La confianza en las noticias, en mínimos

En 29 de nuestros 48 mercados ha disminuido este año la confianza en las noticias, lo que provoca una caída general hasta el nivel más bajo desde que comenzamos a medir en 2015 (37%). Se redujo al menos cinco puntos porcentuales en 19 países. En Estados Unidos, por ejemplo, hoy apenas una cuarta parte de la población confía en las noticias la mayor parte del tiempo (25%). Algo de este descenso global refleja inquietudes que van más allá del sector mediático: también baja la confianza en las instituciones y los líderes, y además el periodismo a menudo recibe ataques directos por parte de políticos de alto perfil. Pese a estas presiones, la confianza en los medios más consumidos se mantiene incluso mejor que la confianza general.

La caída de la confianza se relaciona, a la vez, con los cambios en el consumo de noticias. Desde hace tiempo, la gente confía menos en las redes sociales y las plataformas de video que en la prensa, de modo que la confianza general tiende a disminuir a medida que más usuarios se vuelcan a las redes (y los chatbots de IA) para informarse en detrimento de las fuentes tradicionales. Es probable que el nivel general de confianza siga bajando, pero la confianza en buena parte de los medios convencionales parece desafiar esta tendencia.

La inquietud en torno a la desinformación también se ha incrementado (+4pp) y ahora llega al 62%, en promedio, con subidas superiores a los cinco puntos porcentuales en 11 mercados. Sólo en un país disminuyó la preocupación: Brasil (-3pp). A medida que aumenta el uso de las plataformas de terceros, también lo hace la inquietud por la desinformación, pero parece prevalecer la comodidad.

7. El pago por las noticias también se ve desafiado por el menor consumo directo

El porcentaje que paga por acceder a las noticias online se mantiene sin cambios en un 17%, tomando la canasta de 20 países que venimos monitoreando. Probablemente resultará más difícil aumentar estos ingresos, dado que se reduce el flujo de usuarios que entran en el embudo de suscripción de los sitios web y las aplicaciones de los medios. Sin embargo, registramos una variación interesante en cuanto a los tipos de organizaciones periodísticas que reciben apoyo y por qué. Y esto marca oportunidades. Una cantidad significativa hace aportes económicos a la prensa no tradicional. La gente paga principalmente por los beneficios directos que obtiene del contenido que quiere consumir: así lo indica el 81%. Pero además, la mitad (49%) también expresa motivaciones basadas en valores (por ejemplo, sostener al periodismo por su importancia para la sociedad) y algunos medios lo aprovechan.

8. Un respaldo perdurable a la imparcialidad como ideal…

A pesar de este contexto turbulento, la gente aún apoya la idea de la cobertura periodística ecuánime: si bien las cifras caen desde 2020, quienes prefieren la imparcialidad superan ampliamente a quienes priorizan las noticias que coinciden con sus puntos de vista (la relación es más de dos a uno). El 45% elige la información que no toma partido, y el 46% cree que es lo mejor para el resto de la sociedad. En tiempos en los que ciertos comentaristas afirman que la imparcialidad ya es cosa del pasado, la mayoría de las audiencias sigue apoyándola (incluyendo los jóvenes).

Descargar informe completo

Más información en https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2026