El Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito de Estados Unidos ratificó un fallo a favor de Thomson Reuters en el litigio por derechos de autor que mantiene con Ross Intelligence, una empresa de investigación jurídica que utilizó material de la plataforma Westlaw para desarrollar un buscador basado en inteligencia artificial.
El tribunal rechazó el argumento de Ross de que la utilización de ese material estaba protegida por la doctrina de “fair use” o uso legítimo. La decisión constituye el primer pronunciamiento de un tribunal federal de apelaciones estadounidense sobre la aplicación de esta defensa en un caso relacionado con el entrenamiento de inteligencia artificial.
El conflicto comenzó en 2020, cuando Thomson Reuters demandó a Ross Intelligence por el uso de los denominados “headnotes” de Westlaw: sumarios elaborados por editores que sintetizan aspectos jurídicos relevantes de distintas decisiones judiciales. Según la demanda, Ross utilizó miles de esos contenidos para desarrollar un buscador jurídico competidor.
Ross sostuvo que ese uso era transformativo y, por lo tanto, debía considerarse legítimo. Sin embargo, la Justicia entendió que los materiales de Thomson Reuters cuentan con protección de derechos de autor y que Ross los utilizó con un propósito similar para desarrollar una herramienta que buscaba competir en el mismo mercado.
El caso adquiere especial relevancia en un contexto marcado por las demandas de escritores, medios de comunicación, sellos discográficos y otros titulares de derechos contra empresas tecnológicas por el uso de contenidos protegidos para desarrollar sistemas de inteligencia artificial.
De todos modos, el litigio presenta una diferencia respecto de varios de esos procesos: la tecnología desarrollada por Ross no era un sistema de inteligencia artificial generativa destinado a producir nuevos contenidos, sino un buscador jurídico que identificaba decisiones judiciales relevantes a partir de las consultas de sus usuarios.
Ross Intelligence cerró sus operaciones en 2021 y atribuyó la decisión a los costos derivados del litigio con Thomson Reuters.
Tras conocerse el fallo, Thomson Reuters expresó su satisfacción con la resolución y sostuvo que la protección de los derechos de autor resulta necesaria para fomentar la innovación y, al mismo tiempo, preservar la propiedad intelectual utilizada en el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial.
La decisión se suma así al debate judicial sobre los límites del uso de contenidos protegidos para el desarrollo y entrenamiento de sistemas de IA, una discusión que involucra actualmente a empresas tecnológicas, medios y otras industrias vinculadas con la producción de contenidos.



